Nosotros
Por qué nos llamamos Urim.
En la antigüedad, el Urim y Tumim (“luces y perfecciones”) se consultaba antes de tomar decisiones importantes (Éxodo 28:30). Tomamos el nombre de ahí porque resume lo que buscamos en cada proyecto: que el negocio vea con claridad.
Un cliente que entiende su oferta en segundos tiene más razones para escribirle. Un cotizador que calcula al instante le ahorra al equipo horas de cálculos a mano. Un sistema que reúne la información evita decidir a ciegas.
Por eso empezamos por entender qué tiene que decidir su cliente y qué necesita su equipo para operar. Luego diseñamos y construimos lo necesario, con alcance, etapas y condiciones claras desde la propuesta.
Condiciones que aplicamos en todos los proyectos
- Su empresa es dueña del dominio, el hosting, el código, la analítica y las cuentas de publicidad.
- Cada propuesta indica moneda, alcance, entregables, exclusiones, revisiones, vigencia y pagos.
- Si algo cambia, se cotiza por escrito antes de hacerlo.
- Al entregar, recibe accesos, documentación y capacitación.
- El mantenimiento es opcional y con alcance escrito.
Cinco pasos, cada uno con algo que usted revisa.
- Conversación inicial. Nos cuenta qué necesita, para quién y con qué cuenta hoy. Le pedimos ejemplos, procesos o archivos que ayuden a dimensionar.
- Propuesta. Alcance, entregables, exclusiones, etapas, moneda (MXN o USD), pagos y vigencia, por escrito.
- Diseño. Revisa un prototipo navegable antes de desarrollar, con las rondas de cambios acordadas.
- Desarrollo por etapas. Entregas parciales en un ambiente de prueba para que vea el avance y lo apruebe.
- Entrega y capacitación. Publicamos, le entregamos accesos y documentación, y le enseñamos a actualizar el contenido. Después puede contratar mantenimiento con alcance definido.